¿Cómo se genera en los niños?

Diferentes conceptos tales como miedo, fobia, angustia, ansiedad y pánico, se han ido incluyendo y especificando como sub-tipos de la ansiedad, estos conceptos varían dependiendo el contexto en el que se estén desarrollando y en cuanto al diagnóstico que realizan los especialistas en el tema. Cuando de conductas infantiles se trata, resulta muy difícil encontrar cuadros “puros”, y tanto más difícil cuanto menor es el niño. Como padres decimos conocer a nuestros hijos y les ayudamos a darle significado a lo que están viviendo, sin embargo, no todo el tiempo es posible ya que como cualquier individuo están expuestos a diferentes crisis o etapas de la vida que surgen problemas y en ocasiones no saben cómo actuar ante esos escenarios.

Con el transcurrir del tiempo y los cambios culturales, se han ido adicionando nuevos estímulos y situaciones amenazantes a las que están expuestos niños y jóvenes, y se ha engrosado la lista de temores y ansiedades “normales”, con miedos tales como a la burla de compañeros o “bulling” en la escuela, al abuso sexual, a la violencia doméstica, a ser secuestrado, a ciertas enfermedades (por ejemplo COVID), a las películas de terror o a los mensajes cibernéticos atemorizantes. El gran interrogante que ha despertado la curiosidad de tantos clínicos e investigadores es: ¿cómo es que en algunos casos los temores (miedos, fobias y ansiedades) desaparecen por sí solos con el correr del tiempo, mientras que en otros permanecen, interfiriendo una o más áreas de la vida infantil, y se convierten en problemas para consulta o “trastornos”?

La respuesta a esta pregunta se ha intentado buscar a través de varios enfoques, entre los que se destacan la Psicología del Desarrollo, la Psicopatología Infantil, la Teoría del apego, las Neurociencias, y la Investigación empírica realizada desde distintos modelos teóricos y psicoterapéuticos. Sólo es pertinente expresar que cada uno de ellos enfatiza distintos componentes o variables intervinientes en este tipo de problemas, con el fin de explicar sus orígenes o permanencia. Desde esta diversidad se entiende a las conductas de miedo, fobia o ansiedad como producto de cogniciones, emociones y/o reacciones disfuncionales propias del paciente-niño, como aprendizajes desadaptativos, como efecto de relaciones tempranas o actuales generadoras de patología en el niño, y también asociadas a factores neurobiológicos predisponentes, sin haberse detectado un gen específico. La mayoría absoluta de los profesionales del campo de la conducta afirman hoy que existen factores biológicos, psíquicos individuales, y familiares o macroambientales (redes sociales inmediatas, vecindarios, medios masivos de comunicación, cualidades de funcionamiento de las diversas sociedades y culturas), que aportan al origen y/o mantenimiento de estos problemas. Un interesante aporte que ha surgido de la integración de conocimientos de la Psicología y las Neurociencias refiere a una visión “interactiva” entre genética y condiciones socio-ambientales.

El desarrollo de trastornos de ansiedad involucra muchos factores ambientales, uno de los cuales es la relación recíproca entre la vulnerabilidad genética del niño a exhibir altos niveles de reactividad y emotividad, y la respuesta parental al niño sensible.

Psic. Victoria Ruiz (ConSiente)

19 comentarios en «La Ansiedad Infantil»

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